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PALABRAS POR HAITI

Contigo Haití

Como si ya no hubiera luz…
telúricas formas macabras atacan;
vienen a empeorar tu pobreza,
hambre, tristeza y tinieblas,
cruel y sádico terremoto.

De menos cero un comienzo
tan desastrosa historia y abuso…
país más pobre del mundo.
Ahora es tarea del hombre
levantar tu dañada latitud.

Ahí fuerza y coraje de ángeles,
solidaridad y hermandad.
Nada más queda en catástrofe,
decía un santo varón compatriota…
por los mas pobres y necesitados:
“hay que dar hasta que duela”


Ramiro Deladanza

 

INICIATIVAS INTERESANTES

ARTE POR HAITÍ

PARA MÁS INFORMACIÓN: http://www.artmajeur.com/sensibilizartehaiti/

ANATOMÍA DE UN LIBRO

HOY TE RECOMENDAMOS

Este libro es la historia de Charles Benetto. Cuando era pequeño su padre le dijo: "Puedes ser el niño de mamá o el niño de papá, pero no puedes ser ambas cosas". Elige a su padre, al que adora, hasta el día en que éste desaparece y abandona a su familia.

Años más tarde, tras la ruptura de su matrimonio y el fracaso en su vida profesional, Chick es un hombre destrozado. Lejos quedan sus días de gloria como jugador de beisbol, su feliz matrimonio. Hundido en el alcoholismo, Chick toca fondo al recibir las fotos de la boda de su hija, a la que ni siquiera ha sido invitado. Decide suicidarse y para ello vuelve a la antigua casa de su madre, fallecida hace pocos años. Entrando en el pueblo tiene un grave accidente; y ahí, en la frontera entre la vida y la muerte, se encuentra con su añorada madre para pasar juntos un día más. Chick conocerá entonces la verdadera historia de su familia y los muchos sacrificios que su madre hizo para que saliesen adelante. Chick descubrirá el amor incondicional de su madre.

Como otros títulos de Mitch Albom; este libro no deja indiferente, hace pensar. Algunos capítulos conmueven al lector, en especial aquellos capítulos en los que el autor narra puntos de la lista hecha por Chick tras la muerte de su madre y que consta de dos partes; "Las veces que mi madre me apoyó" y "Las veces que no apoyé a mi madre". Como dice Chick en el libro; "El desequilibrio resultante era muy triste".

BIBLIOTECAS PÚBLICAS DE ZARAGOZA

ACTIVIDADES DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS DE ZARAGOZA

ENERO 2010

EXPOSICIÓN: Los derechos de los niños del mundo

Exposiciones y museos >> Exposición Temporal

Exposición de Unicef sobre los derechos de los niños del mundo. Del 12 al 27 de enero, en la sala polivalente de la biblioteca.

 

Los derechos de la infancia están plenamente estipulados en la Convención sobre los Derechos del Niño. Elaborada durante 10 años con las aportaciones de representantes de diversas sociedades, culturas y religiones, la Convención fue aprobada como tratado internacional de derechos humanos el 20 de noviembre de 1989.

 

La Convención, a lo largo de sus 54 artículos, reconoce que los niños (seres humanos menores de 18 años) son individuos con derecho de pleno desarrollo físico, mental y social, y con derecho a expresar libremente sus opiniones. Además la Convención es también un modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad humana.

 

La Convención, como primera ley internacional sobre los derechos de los niños y niñas, es de carácter obligatorio para los Estados firmantes. Estos países informan al Comité de los Derechos del Niño sobre los pasos que han adoptado para aplicar lo establecido en la Convención.

Lugar de Realización

Biblioteca Municipal María Moliner
Dirección: Pza. de San Agustín, s/n (barrio: Casco Histórico) - Teléfono: 976 202 156 

 

Entidad Organizadora

Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas (Ayuntamiento de Zaragoza)
Dirección: Cortesías, 1
Tel: 976 203 299   Página web:
www.zaragoza.es/ciudad/educacionybibliotecas/

 

Tipo Entrada

libre  

 

EXPOSCIÓN: FANTASÍA

 Se presenta una exposición bibliográfica con materiales del fondo de la biblioteca a disposición de los usuarios para consulta y préstamo.

Lugar de Realización

Biblioteca Manuel Alvar
Dirección: Pabellón El Pilar. Parque Delicias - Teléfono: 976 488 433 

Del 12 al 28 de enero en la sala infantil

 

 

Entidad Organizadora

Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas (Ayuntamiento de Zaragoza)
Dirección: Cortesías, 1
Tel: 976 203 299   Página web:
www.zaragoza.es/ciudad/educacionybibliotecas/

 

Tipo Entrada

libre  

 

CUENTACUENTOS MULTICULTURAL

Dentro de la programación de actividades multiculturales de la Biblioteca Manuel Alvar, el día 19 de enero, martes, a las 18.00 horas, tendrá lugar un Cuentacuentos multicultural.

Lugar de Realización

Biblioteca Manuel Alvar
Dirección: Pabellón El Pilar. Parque Delicias - Teléfono: 976 488 433 

Entidad Organizadora

Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas (Ayuntamiento de Zaragoza)
Dirección: Cortesías, 1
Tel: 976 203 299   Página web:
www.zaragoza.es/ciudad/educacionybibliotecas/

 Tipo Entrada

libre  

 

 

PRESENTACIÓN DOVINA DOVINALLA

PRESENTACIÓN DOVINA DOVINALLA

La publicación, de Chusé Raúl Usón y Lina Villa, recoge adivinanzas de zonas como Sobrarbe, Ribagorza, las Altas Cinco Villas, Somontano o Monegros

 

La presentación será esta tarde a las 20,00 horas en la librería Portadores de Sueños

 

El director de Prensas Universitarias de Zaragoza, Antonio Pérez Lasheras, presentará hoy martes, 12 de enero, 'Dovina, dovinalla. Adivinanzas populares en aragonés', un libro de la colección Larumbe Chicos.

 

La presentación será a las 20 horas en la librería Portadores de Sueños (c/ Blancas, 4-6). El libro, de Chusé Raúl Usón y con ilustraciones de Lina Vila, recopila una amplia muestra de dovinallas o adivinanzas populares de los antiguos condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza, así como de las Altas Cinco Villas, Somontano y Monegros. La publicación está concebida como un juego y ofrece las soluciones de estas adivinanzas en castellano, así como un completo glosario de términos al final del volumen. Una característica de las dovinallas es el ingenio, cierta ambivalencia sexual y su sentido poético.

 

*El libro, además del trabajo de introducción y de selección de Chusé Raúl Usón, editor de Xordica, sello que acaba de cumplir quince años, lleva unas bonitas ilustraciones de Lina Vila, donde ella juega con nuevos colores, con la fuerza del oscuro y del oro, con los animales, con los pájaros, con el fogaril, con el dormitorio, con los frutos, como los higos, y consigue una iconografía muy sugerente, repleta de belleza, elegancia y plasticidad. Una iconografía de carácter legendario que invita a soñar. Hace muy pocas semanas, Chusé Raúl Usón presentó este libro en ‘Borradores’ y se proyectaron las ilustraciones de la pintora zaragozana.

Hoy te recomendamos...

Martes con mi Viejo Profesor

El periodista Mitch Albom escribe este libro surgido de los encuentros con su antiguo profesor de universidad, Morrie Schartz, cuando a éste le diagnostican Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA); una enfermedad mortal. A Morrie le quedan dos años de vida. Mitch es un periodista obsesionado con su trabajo, con problemas familiares (no se habla con su hermano; que tiene cáncer de páncreas) y cuyo principal objetivo es ganar mucho dinero y aparentar una juventud de la que carece. Cuando un viernes por la noche, haciendo zapping se encuentra con la entrevista a su antiguo profesor, del cual ha perdido la pista a pesar de haberle asegurado que seguiría en contacto con él, y se entera de la enfermedad que padece. Va a visitarle a su casa, y tras ese primer encuentro deciden quedar todos los martes.

 

El libro nos va contando los encuentros de cada martes, y al mismo tiempo, Mitch cuenta en otros capítulos mediante flashbacks algunos recuerdos de la universidad; la primera clase con Morrie, la primera comida juntos, etc.

 

A través de esos encuentros, Morrie va haciendo pensar a Mitch (y al lector) sobre algunos temas que pueden parecer muy aburridos ( la muerte, la vejez, la familia, la sociedad, el matrimonio, etc.) pero que son vistos de una forma muy sencilla, amena y práctica. El lector va viendo como Mitch cambia en su forma de pensar gracias a los esfuerzos de su antiguo profesor.

ALTERNATIVAS PARA UN FIN DE SEMANA DE REBAJAS

EXPOSICIÓN

 

LA VIDA ES JUEGO

 

Los videojuegos hoy

El videojuego, queramos o no, se ha convertido en la mayor industrias lúdica desde el S.XX. Éste ha evolucionado con la sociedad, y grandes sectores sociales han evolucionado con este. Diseñadores, músicos, directores de cine, deportistas, prestigiosas escuelas de idiomas, cocineros... son un pequeño ejemplo de la imparable fagocitación que la industria del videojuego está realizando en diferentes colectivos sociales, para su evolución y consiguiente beneficio.

 

Primer bloque: Historia

En muy pocas décadas de historia, desde el primer videojuego creado en 1950 hasta el último videojuego que haya aparecido hoy se ha evolucionado a una velocidad vertiginosa.

Hardware, software, guiones y contenidos han ido apareciendo conforme la sociedad y las tecnologías evolucionan.

 

Segundo bloque: Desarrollo

En esta parte se mostrará el trabajo que conlleva a día de hoy el desarrollo completo de este nuevo  nivel de ocio, tartándose prácticamente de superproducciones con grandes equipos de profesionales trabajando durante años para alcanzar la perfección de gráficos en los escenarios, de los ovimientos de los personajes, de la ambientación sonora.

Años de desarrollo e investigación para la creación de un juego que puede llegar a durar unas pocas horas.

 

Tercer bloque: El lanzamiento

El éxito o fracaso de un videojuego en el mercado actual depende íntegramente de la primera semana de su lanzamiento, pues el 80% de las ventas se van a realizar durante ese periodo, el 20% restante serán ventas residuales o de épocas específicas como navidades . Años de esfuerzo, investigación, desarrollo y mucho ingenio dependen de un buen reclamo comercial o una excelente campaña publicitaria. Porque la siguiente semana ya habrá salido un juego nuevo.

 

Cuarto bloque: Videojuegos y sociedad

Que los videojuegos están más que asentados en la sociedad es un hecho indiscutible, pero no a todos nos influyen de la misma manera. Desmintiendo y confirmando algunos de los más famosos clichés asociados a esta forma de ocio, se mostrará a modo de pequeño estudio sociológico qué efecto produce el videojuego en las personas.

 

Quinto bloque: El Jugódromo

En este bloque se brindará la posibilidad al visitante de poder divertirse y relajarse con videojuegos de diferente índole

 

CIRCO CIRCUBA

Toda la familia podrá disfrutar también, durante estas navidades, de malabaristas, funambulistas y payasos con aires tropicales. El circo Circuba, formado por artistas circenses cubanos, ha elegido nuestra ciudad para iniciar su gira europea. Esta compañía llevará la magia del circo a los niños ingresados en los hospitales.


Población destinataria:  Infancia

Lugar de Realización

Parque del Agua Luis Buñuel
Dirección: Avda. Ranillas, 109 (junto al Puente del Tercer Milenio) (barrio: Actur )
Horario:  

  • 4 de diciembre: 19h
  • 5, 12, 19, 26, 28, 29 y 30 de diciembre: 17 y 19:30 h.
  • 6, 8, 13, 20, 25 y 27 de diciembre: 12. 17 y 19:30 h.
  • 7, 9, 10, 11, 16, 17, 18, 21, 22 y 23 de diciembre: 18:30 h
  • 24 de diciembre: 17:30 h
  • 31 de diciembre: 17h.
  • 1, 2, 4, 6, 7, 8 y 9 de enero: 17 y 19:30 h
  • 3 y 10 de enero: 12, 17 y 19:30 h.
  • 5 de enero: 16h.

 

 

Entidad Organizadora

Ayuntamiento de Zaragoza

 

Tipo Entrada

Precio: 

De 6 a 25 euros

 

(Tlf 627 292 644)

Reflejos de Apolo. Deporte y Arqueología en el Mediterráneo antiguo

122 obras componen la muestra y entre ellas destacan una extraordinaria colección de vasos griegos (siglos V-VI a.C.); la gran estatua de Apolo elaborada a partir de un torso grecohelenístico sobre modelo del siglo V a.C.; una sorprendente selección de monedas griegas y romanas con temas deportivos y una serie de emblemas de mosaicos romanos con representaciones de aurigas vencedores en las carreras.

La exposición cuenta con fondos del Museo Arqueológico Nacional y de los Museos de Teruel y Zaragoza.

Lugar de Realización

Museo de Zaragoza
Dirección: Pza. de los Sitios, 6 (barrio: Centro) - 50001 - Teléfono: 976 222 378 
Horario:  Martes a Domingo: de 10 a 14h y de 17 a 21h.
Domingo tarde y lunes cerrado

 

Entidad Organizadora

Ministerio de Cultura y Gobierno de Aragón

 

Tipo Entrada

libre  

 

 

 

 

 

COMIENZA EL NUEVO AÑO....¡LEYENDO!

LECTURAS PARA EL 2010

 

ASIER Y LA BATALLA DE LOS ESPEJOS

Entonces Carlos les contó que en el séptimo libro de los sabios de Utar se hablaba de una ciudad llamada "la ciudad de los espejos" (...). La vida discurría con tranquilidad y cierta monotonía hasta que un día un hombre, que tenía fama de ser mago, creó un espejo diferente. Quien se contemplaba en él veía reflejada su alma».

Una nueva aventura de Asier, caballero de las tierras de Urania, en la que tendrá que liberar a los habitantes de Siraida de las garras de la malvada bruja Erfidia, que los tiene esclavizados.

La lucha será dura, sobre todo después de que el joven sea capturado por Erfidia, quien envenenará su alma con un brebaje mágico. Pero Asier conseguirá huir y contará con la ayuda de sus nuevos amigos: Sabas, Alberto, Pablo, Martín, y especialmente de Aleia. Vestido con un curioso traje hecho de espejos luchará en una gran batalla final. ¿Conseguirán entre todos vencer a la tirana Erfidia?

Valores: Solidaridad, Amistad, Libertad, Autoestima, Generosidad, Amor, Superación.

 

AIRE NUESTRO

Aene, o Aire Nuestro, es una multicadena televisionaria cuyos once canales simultáneos van del Telepurgatorio en el que Walt Whitman y García Lorca bailan y se besan a la Teletienda que vende futuros, como el de Juan Carlos III agonizando en 2398 mientras le es revelada la esencia de la fonología española, Emilio Alarcos Llorach mediante. Aire Nuestro, Aire nuestro, es la vida hecha pantalla.

Ya que Aire nuestro ofrece once canales imposibles de una cadena hiperrealista, teleplatónica y televisionaria que hace misticismo gonzo, hagamos zaping. Primer canal: Johnny Cash visita España, canta en la catedral de Santiago y tiene una hija con una camarera que morirá en la tragedia del cámping de Biescas. Tercer canal: un ecuatoriano que trabaja descuartizando cerdos asiste a la consulta del psiquiatra burgalés Félix Rodríguez de la Fuente. Uno más: un terrorista recibe de Elvis Presley el encargo de preparar un atentado contra el Presidente que ejecutará un torero casado con Paulina Rubio. El último: el padre de Manuel Vilas, antes convertido en la defensora del neovaginismo Manuela Vilas, le reprocha que incluyera su foto en España. Es suficiente. Puede o no saber que España consagró a Vilas, que Aire Nuestro es un salto en su narrativa, que junto a Fernández Mallo se trata de nuestro más talentoso renovador. Pero, zapeado lo zapeado, debe decidir. Opción A: pasa de estos rollos modernos y graciosetes con mutantes, afterpops y nocilleros. Opción B: detecta enseguida que algo así, en manos de Vilas, el poeta que fragmenta y retuerce la prosa con riesgo formal, crítica, reflexión, polifonía y un buñuelesco humor made in Aragón, promete calidad sea cual sea su materia prima, obsesiones con el rey o la Generación del 27 incluidas; disfrute entonces Aire nuestro, que en aspectos como el simbólico hasta mejora España. Opción C: no sé, no sé… En tal caso, suscríbase, ni que sea unos días. Aire nuestro tiene fútbol, reality shows y cine x. Pero rebosa inteligencia frente a cualquier televisión. Y arte frente a la gran mayoría de las novelas de hoy. Es aire fresco.

MALA LUNA

Es posible que existan aún poemas inéditos de Miguel Hernández? ¿Dónde se esconderá el cuaderno en el que escribió sus últimos versos?
Clara y Víctor, dos adolescentes, intentarán hallar la respuesta a estas preguntas e iniciarán una búsqueda apasionante que les revelará mucho más de lo que pensaban. Conocerán la verdad que esconde la memoria de sus respectivos abuelos, se descubrirán el uno al otro y fluctuarán entre la amistad y la desconfianza, la lealtad y la traición. Los sentimientos aflorarán siguiendo el rastro del poeta cabrero.

RETRATO DE UN HOMBRE INMADURO

En la habitación de un hospital, y en el curso de la que muy probablemente sea su última noche en este mundo, un hombre de unos 65 años le cuenta a alguien y también a sí mismo, la historia de su vida. Dejándose llevar por el azar de la memoria y la fluidez de su propio relato, va y viene en el tiempo, rescatando, con no poco humos, lar pequeñas y más significativas aventuras que vivió y que vio vivir. Porque a este hombre le ha gustado mirar siempre el espectáculo del mundo tanto o más que participar en él. Pero, como todos, conoció el amor, el sabor agridulce de la libertad, el poder, el horror, la belleza, la amistad, la doble conciencia, y en fin, todos los ingredientes de que está la vida. Y no sólo cuenta, sino que al hilo de cada episodio busca algún sentido al viejo misterio de vivir, ahora que no hay tiempo ya de engañarse ni de rectificar. Como quien manipula las piezas para formar un puzzle, se enlazan el rápido curso vital y los remansos reflexivos, el bullir inagotable de personajes y peripecias casi siempre cómicas o absurdas, para trazar el perfil de un hombre sesudo y a la vez infantil, responsable y a la vez arbitrario, bueno al a vez que inmoral: un retrato del hombre contemporáneo.

 

 

 

CUENTO DE NAVIDAD II

Navidad en los Andes

Ciro Alegría (1909 - 1967)

Marcabal Grande, hacienda de mi familia, queda en una de las postreras estribaciones de los Andes, lindando con el río Marañon. Compónenla cerros enhiestos y valles profundos. Las frías alturas azulean de rocas desnudas. Las faldas y llanadas propicias verdean de sembríos, donde hay gente que labre, pues lo demás es soledad de naturaleza silvestre. En los valles aroman el café, el cacao y otros cultivos tropicales, a retazos, porque luego triunfa el bosque salvaje. La casa hacienda, antañona construcción de paredes calizas y tejas rojas, álzase en una falda, entre eucaliptos y muros de piedra, acequias espejeantes y un huerto y un jardín y sembrados y pastizales. A unas cuadras de la casa, canta su júbilo de aguas claras una quebrada y a otras tantas, diseña su melancolía de tumbas un panteón. Moteando la amplitud de la tierra, cerca, lejos, humean los bohíos de los peones. El viento, incansable transeúnte andino, es como un mensaje de la inmensidad formada por un tumulto de cerros que hieren el cielo nítido a golpe de roquedales.

Cuando era niño, llegaba yo a esa casa cada diciembre durante mis vacaciones. Desmontaba con las espuelas enrojecidas de acicatear al caballo y la cara desollada por la fusta del viento jalquino. Mi madre no acababa de abrazarme. Luego me masajeaba las mejillas y los labios agrietados con manteca de cacao. Mis hermanos y primos miraban las alforjas indagando por juguetes y caramelos. Mis parientes forzudos me levantaban en vilo a guisa de saludo. Mi ama india dejaba resbalar un lagrimón. Mi padre preguntaba invariablemente al guía indio que me acompañó si nos había ido bien en el camino y el indio respondía invariablemente que bien. Indio es un decir, que algunos eran cholos. Recuerdo todavía sus nombres camperos: Juan Bringas, Gaspar Chiguala, Zenón Pincel. Solían añadir, de modo remolón, si sufrimos lluvia, granizada, cansancio de caballos o cualquier accidente. Una vez, la primera respuesta de Gaspar se hizo más notable porque una súbita crecida llevóse un puente y por poco nos arrastra el río al vadearlo. Mi padre regañó entonces a Gaspar:

- ¿Cómo dices que bien?

- Si hemos llegao bien, todo ha estao bien-, fue su apreciación.

El hecho era que el hogar andino me recibía con el natural afecto y un conjunto de características a las que podría llamar centenarias y, en algunos casos, milenarias.

Mi padre comenzaba pronto a preparar el Nacimiento. En la habitación más espaciosa de la casona, levantaba un armazón de cajones y tablas, ayudado por un carpintero al que decían Gamboyao y nosotros los chicuelos, a quienes la oportunidad de clavar o serruchar nos parecía un privilegio. De hecho lo era, porque ni papá ni Gamboyao tenían mucha confianza en nuestra destreza.

Después, mi padre encaminábase hacia alguna zona boscosa, siempre seguido de nosotros los pequeños, que hechos una vocinglera turba, poníamos en fuga a perdices, torcaces, conejos silvestres y otros espantadizos animales del campo. Del monte traíamos musgo, manojos de unas plantas parásitas que crecían como barbas en los troncos, unas pencas llamadas achupallas, ciertas carnosas siemprevivas de la región, ramas de hojas olorosas y extrañas flores granates y anaranjadas. Todo ese mundillo vegetal capturado, tenía la característica de no marchitarse pronto y debía cubrir la armazón de madera. Cumplido el propósito, la amplia habitación olía a bosque recién cortado.

Las figuras del Nacimiento eran sacadas entonces de un armario y colocadas en el centro de la armazón cubierta de ramas, plantas y flores. San José, la Virgen y el Niño, con la mula y el buey, no parecían estar en un establo, salvo por el puñado de paja que amarilleaba en el lecho del Niño. Quedaban en medio de una síntesis de selva. Tal se acostumbraba tradicionalmente en Marcabal Grande y toda la región. Ante las imágenes relucía una plataforma de madera desnuda, que oportunamente era cubierta con n mantel bordado, y cuyo objeto ya se verá.

En medio de los preparativos, mamá solía decir a mi padre, sonriendo de modo tierno y jubiloso:

- José, pero si tú eres ateo...

- Déjame, déjame, Herminia, replicaba mi padre con buen humor-, no me recuerdes eso ahora y...a los chicos les gusta la Navidad...

Un ateo no quería herir el alma de los niños. Toda la gente de la región, que hasta ahora lo recuerda, sabía por experiencia que mi padre era un cristiano por las obras y cotidianamente.

Por esos días llegaban los indios y cholos colonos a la casa, llevando obsequios, a nosotros los pequeños, a mis padres, a mi abuela Juana, a mis tíos, a quien quisieran elegir entre los patrones. Más regalos recibía mamá. Obsequiábannos gallinas y pavos, lechones y cabritos, frutas y tejidos y cuantas cosillas consideraban buenas. Retornábaseles la atención con telas, pañuelos, rondines, machetes, cuchillas, sal, azúcar...Cierta vez, un indio regalóme un venado de meses que me tuvo deslumbrado durante todas las vacaciones.

Por esos días también iban ensayando sus cantos y bailes las llamadas "pastoras", banda de danzantes compuesta por todas las muchachas de la casa y dos mocetones cuyo papel diré luego.

El día 24, salido el sol apenas, comenzaba la masacre de animales, hecha por los sirvientes indios. La cocinera Vishe, india también, a la cual nadie le sabía la edad y mandaba en la casa con la autoridad de una antigua institución, pedía refuerzos de asistentes para hacer su oficio. Mi abuela Juana y mamá, con mis tías Carmen y Chana, amasaban buñuelos. Mi padre alineaba las encargadas botellas de pisco y cerveza, y acaso alguna de vino, para quien quisiese. En la despensa hervía roja chicha en cónicas botijas de greda. Del jardín llevábanse rosas y claveles al altar, la sala y todas las habitaciones. Tradicionalmente, en los ramos entremezclábanse los colores rojo y blanco. Todas las gentes y las cosas adquirían un aire de fiesta.

Servíase la cena en un comedor tan grande que hacía eco, sobre una larga mesa iluminada por cuatro lámparas que dejaban pasar una suave luz a través de pantallas de cristal esmerilado. Recuerdo el rostro emocionadamente dulce de mi madre, junto a una apacible lámpara. Había en la cena un alegre recogimiento aumentado por la inmensa noche, de grandes estrellas, que comenzaba junto a nuestras puertas. Como que rezaba el viento. Al suave aroma de las flores que cubrían las mesas, se mezclaba la áspera fragancia de los eucaliptos cercanos.

Después de la cena pasábamos a la habitación del Nacimiento. Las mujeres se arrodillaban frente al altar y rezaban. Los hombres conversaban a media voz, sentados en gruesas sillas adosadas a las paredes. Los niños, según la orden de cada mamá, rezábamos o conversábamos. No era raro que un chicuelo demasiado alborotador, se lo llamara a rezar como castigo. Así iba pasando el tiempo.

De pronto, a lo lejos sonaba un canto que poco a poco avanzaba acercándose. Era un coro de dulces y claras voces. Deteníase junto a la puerta. Las "pastoras" entonaban una salutación, cantada en muchos versos. Recuerdo la suave melodía. Recuerdo algunos versos:

En el portal de Belén
hay estrellas, sol y luna;
a Virgen y San José
y el niño que esta en la cuna.

Niñito, por qué has nacido
en este pobre portal,
teniendo palacios ricos
donde poderte abrigar...

Súbitamente las "pastoras" irrumpían en la habitación, de dos en dos, cantando y bailando a la vez. La música de los versos había cambiado y estos eran más simples.

Cuantas muchachas quisieron formar la banda, tanto las blancas hijas de los patrones como las sirvientas indias y cholas, estaban allí confundidas. Todas vestían trajes típicos de vivos colores. Algunas ceñíanse una falda de pliegues precolombina, llamada anaco. Todas llevaban los mismos sombreros blancos adornados con cintas y unas menudas hojas redondas de olor intenso. Todas calzaban zapatillas de cordobán. Había personajes cómicos. Eran los "viejos". Los dos mocetones habíanse disfrazado de tales, simulando jorobas con un bulto de ropas y barbazas con una piel de chivo. Empuñaban cayados. Entre canto y canto, los "viejos" lanzaban algún chiste y bailaban dando saltos cómicos. Las muchachas danzaban con blanda cadencia, ya en parejas o en forma de ronda. De cuando en vez, agitaban claras sonajas. Y todo quería ser una imitación de los pastores que llegaron a Belén, así con esos trajes americanos y los sombreros peruanísimos. El cristianismo hondo estaba en una jubilosa aceptación de la igualdad. No había patrona ni sirvientitas y tampoco razas diferenciadoras esa noche.

La banda irrumpía el baile para hacer las ofrendas. Cada "pastora" iba hasta la puerta, donde estaban los cargadores de los regalos y tomaba el que debía entregar. Acercándose al altar, entonaba un canto alusivo a su acción.

- Señora Santa Ana,
¿por qué llora el Niño?
-Por una manzana
que se le ha perdido.

-No llore por una,
yo le daré dos:
una para el Niño
y otra para vos

La muchacha descubríase entonces, caía de rodillas y ponía efectivamente dos manzanas en la plataforma que ya mencionamos. Si quería dejaba más de las enumeradas en el canto. Nadie iba a protestar. Una tras otra iban todas las "pastoras" cantando y haciendo sus ofrendas. Consistían en juguetes, frutas, dulces, café y chocolate, pequeñas cosas bellas hechas a mano. Una nota puramente emocional era dada por la "pastora" más pequeña de la banda. Cantaba:

A mi niño Manuelito
todas le trae un don
Yo soy chica y nada tengo,
le traigo mi corazón.

La chicuela arrodillábase haciendo con las manos el ademán del caso. Nunca faltaba quien asegurara que la mocita de veras parecía estar arrancándose el corazón para ofrendarlo.

Las "pastoras" íbanse entonando otros cantos, en medio de un bailecito mantenido entre vueltas y venias. A poco entraban de nuevo, con los rebozos y sombreros en las manos, sonrientes las caras, a tomar parte en la reunión general.

Como habían pasado horas desde la cena, tomábase de la plataforma los alimentos y bebidas ofrendados al Niño Jesús. No se iba a molestar el Niño por eso. Era la costumbre. Cada uno servíase lo que deseaba. A los chicos nos daban además los juguetes. Como es de suponer, las "pastoras" también consumían sus ofrendas. Conversábase entre tanto. Frecuentemente, pedíase a las "pastoras" de mejor voz, que cantaran solas. Algunas accedían. Y entonces todo era silencio, para escuchar a una muchacha erguida, de lucidas trenzas, elevando una voz que era a modo de alta y plácida plegaria.

La reunión se disolvía lentamente. Brillaban linternas por los corredores. Me acostaba en mi cama de cedro, pero no dormía. Esperaba ver de nuevo a mamá. Me gustaba ver que mi madre entraba caminando de puntillas y como ya nos habían dado los juguetes, ponía debajo de mi almohada un pañuelo que había bordado con mi nombre. Me conmovía su ternura. Deseaba yo correspondérsela y no le decía que la existencia había empezado a recortarme los sueños. Ella me dejó el pañuelo bordado, tratando de que yo no despertara, durante varios años.